Horror de cultura contemporánea acecha al infierno con mil llamas azules; celestes. Desde adentro viene quemando rápidamente las cenizas ya consumidas.
Quema las doctrinas más ensayadas dejando a miles de seguidores espectando.
Espectando puesto a que nada más se les permite hacer.
Pensando, puesto a que eso nadie se los quita.
Respetando puesto a que en eso se basaban.
Se preguntan por que fueron las cosas como son, por que en sus divagaciones aún no encuentran solución, ya que su método perdieron. Ya que la cordura; ese hilo delgado sobre el cual caminaban, no encuentran. Pobrecillos de ellos, los adictos a su doctrina viviendo en la actualidad, en nuestra distópica actualidad.